El "Espárrago" Esteban mide casi dos metros, y no pesa ni 70 kilos. Sus pies son largos y estrechos, como todo en su cuerpo, y especialmente grandes. Se unen a unas piernas huesudas que parecen ramas de árbol, y dan la sensación de que en un mal paso pueden quebrarse por cinco sitios distintos. Verle sin camiseta debería estar catalogado como X, y prohibido a menores de 18 años, sin especial atención se pueden apreciar todas las costillas y huesos cubiertos por una piel de octogenario y una capa de pelo similar a la de un orangután, los pezones son dos platos de café que destacan de color rosa en su pálida piel, y los brazos, al igual que sus piernas, un par de huesos, con una fina capa de piel arrugada recubriéndolos. El cuello a diferencia del resto de cuerpo, no es largo y estrecho, ni peludo, ni pálido, porque tiene la cabeza pegada a los hombros, quizá con cuello mediría un poco más y podría aprovechar su altura para practicar, por ejemplo, baloncesto, pero está perfectamente diseñado para no ser útil en nada. El melón que tiene por cabeza bien podría ser pateado por un jugador de Rugby por equivocación, guarda un poco de pelo rizado por encima de las orejas y en la barba densa y pelirroja en la que almacena restos de comida, posiblemente por equivocación, los labios finos apenas se aprecian detrás del vello, y sólo cuando bosteza o se queja por algo, abre la boca para demostrar, que las máquinas tragaperras cogen monedas mas pequeñas que las que caben entre sus dientes. Su nariz afilada siempre tiene libre un agujero, y otro ocupado por uno de sus huesudos dedos que irá a acariciar, después de rascar bien la nariz, su rizada barba. Sus ojos, profundos y negros, parecen mirar siempre a un punto fijo, a veces ese punto es su nariz y bizquea y otras un punto muy alejado cercano al infinito, y los pierde sin saber muy bien si mira, ve, siente o padece.
Un inmenso cañón de roca naranja y negra se extiende varios kilómetros por un pueblecito de Cuenca. Por donde antes pasaba el gran río Gritos, ahora solo queda un hilero de agua de unos 2 metros de ancho, un camino de tierra serpenteando por la hoz y mucha vegetación y fauna. El aire es distinto al de la ciudad se respira vida, y pureza en cada bocanada , el sonido relajante del río se combina con el silbido del viento entre las hojas y graznidos de las distintas aves de la zona. La amplia gama de colores intensos estimula la vista mezclando naranja de la roca con verde brillante de la vegetación, y atardeceres de cielo rosa y azul. Las paredes se levantan 50 metros desde el suelo, creando desplomes, fisuras, y formas caprichosas. Contemplarlo desde abajo empequeñece a Pau Gasol, pero verlo desde arriba consigue hacer sentirse a uno el rey del mundo. En primavera el suelo se llena de flores de distintos colores, moradas, amarillas, rojas, etc. creando una alfombra mullida y suave donde tumbarse supera con creces a la mejor de las camas. La hoz del río gritos es un sitio para disfrutar de los cinco sentidos, sin prisas.
Mido 1'80 metros y peso 72 kilos, ni muy alto, ni muy bajo, ni muy gordo, ni muy delgado, la media me describe físicamente. Mis ojos color café aclaran en verano, llegando a vislumbrar tonos verdes con la luz adecuada. Mi pelo lleva sin peinarse más de 7 años quizá por ello tenga su propio estilo y forma de ser, a veces rizado a veces liso, castaño, claro u oscuro. Si hay algo que se sale de la media en mi físico es mi nariz, unos dos centímetros aproximadamente pero no me preocupa y me da un toque distinguido frente a los "normales". Me gusta llevar barba porque implica no afeitarme, aunque en el trabajo tengo que ir con la cara sin un pelo a no ser que me toque pirata, soy animador de niños y entre las muchas cosas que hago para entretenerles me tengo que disfrazar, según mi jefe Peter Pan no puede tener barba... Soy una persona respetuosa, me encanta hacer reír y reírme, me divierte todo, y si no lo hace me gusta buscarle el punto para que al menos sea divertido para mi. Me gusta el mar, el campo, la naturaleza y la ciudad, hacer deporte con mis amigos y salir de fiesta solo, me gusta la magia y la ciencia, el cine y el teatro, el blanco y el negro y los colores brillantes, los juegos de mesa, los videojuegos, los juegos de azar y los de lógica, adoro el otoño, con los suelos pintados de hojas secas, los gorros y primeras ropas de abrigo, pero más el invierno, con sus nevadas, y reuniones a la luz de la hoguera, me encanta la primavera, con el buen tiempo y las ganas de no entrar en casa ni a dormir y mi preferido es el verano, mar, calor, vacaciones... disfruto de la vida
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