3 COSAS DE LAS QUE ME ARREPIENTO
Es curioso lo fácil que resulta olvidar los fallos, no nos gusta saber que nos equivocamos, pero es fundamental, si queremos aprender, tratar de recordarlos. Este año debería haber estudiado más, quizá algo, porque los únicos libros que he tocado ha sido para leer y poco tenían que ver con asignaturas de la carrera.
Me habría gustado haber ahorrado algo, el dinero me quema en las manos, no soy capaz de no gastar lo que llevo encima, y me gustaría este año ir a ver a varios amigos que tengo dispersos por el mundo.
El 15/05/2010 cometí uno de los grandes errores del año. Mis amigos no me lo perdonaran en mucho tiempo, yo posiblemente no sea capaz de perdonarme nunca. Era un sábado soleado, el reloj marcaba las 17:43, faltaban dos minutos para el final del partido, y ahí estaba yo, con el balón en el punto de penalti para decidir la liga. Los aficionados animaban sin parar y mis amigos intentaban darme confianza diciendo frases como:” venga que está dentro” o “ que lo metes, no puedes fallar”. Yo no lo tenía tan claro, y no fui capaz de admitir que estaba como un flan, que habría sido mejor que lo tirara otro, quería mi momento de gloria. Sin haber decidido si quería tirarlo a la izquierda, a la derecha o al centro, empecé a correr hacia el balón, sólo pensé en darle fuerte a la bola. Balón a las nubes, empate en el marcador y a un punto de los primeros al terminar la liga.
3 COSAS QUE QUISE HACER Y NO HICE
Este año me habría gustado haber viajado un poquito más, nunca es suficiente si se habla de viajar, me encantaría haber pasado el año viajando, pero eso no es tan fácil, se necesita dinero y tiempo, dos cosas que no regalan en ningún lado. En especial habría estado muy bien el viaje a Bélgica, coincidían dos amigos de Erasmus allí por el festival de música “I love techno”, el plan me pareció bueno desde el principio y me apunté, llegado el momento no tenía ni un euro y me tocó quedarme en Madrid.
Este año he trabajado menos que otros, quizá sea la crisis o yo que me encuentre con menos ganas, pero habría estado bien conseguir más dinero y poder gastarlo en las cosas que merecen la pena, por desgracia todo cuesta dinero.
En verano quise ir a un campamento de monitor, son experiencias siempre muy enriquecedoras, disfrutas con los niños, con los compañeros, haces cosas interesantes y encima te pagan. Pero como ya sabía de antemano tendría que tener el titulo de monitor de tiempo libre, que tuve tiempo de sacarme unos meses antes, pero estaba ocupado haciendo “nada”. Así que para el próximo año espero estar preparado.
3 COSAS MALAS DEL AÑO
El 2010 en general ha sido un gran año, poco hay que reprocharle. El Barcelona ha ganado de nuevo la liga, lo que para un madridista no es nada bueno, pero se acepta sabiendo que año tras año hay revancha, y no les puede durar para siempre la “excelencia” de la que presumen con falsa humildad.
Tuve un problema con uno de mis mejores amigos, el dinero y las mujeres suelen influir en este tipo de percances, y en este caso contribuyeron los dos. En una discoteca se me ocurrió dejarle 20 euros a un amigo que invito a una chica que acababa de conocer, con la esperanza de dormir acompañado, la chica desapareció, y mis 20 euros con ella. Al intentar reprocharle a mi amigo que así no se hacen las cosas nos enzarzamos en una discusión sin sentido que acrecentada por el cansancio y el alcohol casi acaba en las manos. Por suerte somos dos personas racionales y acabamos arreglándolo sin problemas. La pérdida de un ser querido sin duda ha sido la peor y la que menos gusta recordar.
3 MEJORES MOMENTOS DEL AÑO
He disfrutado como un enano de este año, me cuesta elegir tres momentos, tres días, incluso tres meses mejores que otros. Empecé el año de la mejor manera, una fiesta rodeado de mis seres queridos que se prolongó más de lo esperado y se resume en una palabra, felicidad. El verano fue el mejor de los 24 que llevo viviendo, al menos mejor que los 20 que recuerdo. En Julio fui, con mi novia, una semana a Cerdeña. Alquilamos un coche y nos recorrimos la isla de norte a sur y de oeste a este, parando en las playas más paradisiacas, que hasta el momento he visitado. Buen comer, buen beber, y sobre todo buen disfrutar. Vivimos la semifinal y final del mundial allí, rodeados de italianos, alemanes y holandeses de vacaciones, que no pudieron disfrutarlo tanto como nosotros. En agosto el viaje a Portugal con todos mis amigos al festival “Superbok” fue lo más destacado. Tres días de buena música con la playa a un kilómetro y rodeado de buen ambiente. Conseguí ver a Prince que era uno de los “grandes” de la música que me quedaba por ver y a otros muchos que hicieron de ese festival uno de los mejores momentos del 2010.